El acceso a las nuevas tecnologías
de comunicación debe ser considerado como un derecho
humano fundamental en tiempos en que los medios de comunicación
funcionan con una tecnología que está a disposición
de unos pocos privilegiados. Cada individuo en una sociedad
debe tener la posibilidad de acceder a las nuevas herramientas
de comunicación si es que esperamos que den su opinión
o que desempeñen un papel significativo en la sociedad
de la información del futuro.
El acceso a las TIC está dividido
según las tendencias tradicionales de desarrollo.
Los países desarrollados tienen altos niveles de
acceso a Internet en contraposición a los países
menos desarrollados en los que el acceso a la infraestructura
es mínimo debido a problemas tales como la pobreza,
la falta de recursos, el analfabetismo y bajos niveles de
educación. Para poder garantizar la distribución
igualitaria y equilibrada de herramientas de comunicación
que sirvan a los fines de la justicia social y de la igualdad,deberá
tratarse la problemática de la continua exclusión
de comunidades marginadas, ya sea en el mundo desarrollado
como en el de naciones en vías de desarrollo.
Desarrollo de infraestructura: la necesidad
de llegar a todos los grupos sociales
En términos de desarrollo de infraestructura,
la distribución de la infraestructura de telecomunicaciones
debe darse a un alto grado si esperamos que las naciones
en vías de desarrollo alcancen un nivel de acceso
similar al de países desarrollados. Un bajo nivel
de desarrollo de infraestructura puede resolverse parcialmente
a través de políticas de telecomunicaciones
innovadoras que tengan en cuenta la necesidad de garantizar
un amplio acceso a todos los niveles económicos y
sociales. Para poder garantizar la distribución a
áreas que tradicionalmente no son comerciales (como
por ejemplo, la poco lucrativa 'last mile ' del cableado
telefónico), los gobiernos deben crear estrategias
que tengan en cuenta la necesidad de llevar el servicio
y el desarrollo a todos los niveles económicos de
la sociedad.
La participación de la sociedad
civil en este proceso es indispensable para su éxito.
Problemáticas sociales como la inclusión y
la igualdad de acceso deben estar primeras en la lista de
prioridades para poder desarrollar políticas nacionales,
regionales e internacionales que garanticen el acceso básico
a todas las comunidades, haciendo hincapié en los
grupos que son tradicionalmente dejados de lado.
La falta de acceso es el resultado de varios
factores
APC participa en iniciativas que apuntan
a tratar la problemática del acceso en niveles diferentes
ante la evidencia de que la falta de acceso es el resultado
de varios factores. Las dificultades de acceso no pueden
solucionarse solamente a través de la distribución
general de la infraestructura, sino también a través
de trabajo específico sobre grupos marginados, concentrándose
en el contenido y la forma (tecnología) de Internet
y tecnologías relacionadas.
APC cree que el desarrollo de la infraestructura
de la información y de las interfaces de usuario
debería garantizar el acceso a grupos marginados
tales como los trabajadores golondrina, los discapacitados,
quienes no saben leer ni escribir, minorías y quienes
viven en zonas rurales o en asentamientos urbanos que no
cuentan con infraestructura básica.
APC insiste además acerca de la
necesidad de dar prioridad a la igualdad de géneros
a través de garantizar que el trabajo de acceso,
sus comunidades objetivo y el trabajo en sí, esté
fundado en la necesidad de proteger la igualdad entre géneros
y en mejorarla.
Quienes tengan garantizado el acceso a las
herramientas de comunicación podrán contribuir
a su propio desarrollo
Según la Carta de APC sobre derechos
en Internet (2001), 'la infraestructura de Internet debe
desarrollarse con el objetivo de crear sociedades más
equitativas, brindar apoyo a la educación, la salud,
el desarrollo de la economía local, una buena gestión
de gobierno y la erradicación de la pobreza'.
Estos ideales constituyen el centro de
las preocupaciones concernientes al acceso a las TIC ya
que, al aceptar la responsabilidad de garantizar que todos
los ciudadanos tengan acceso básico a las herramientas
de comunicación, la sociedad da un gran paso en muchas
otras áreas de desarrollo. Todo esto se apoya en
la convicción de que las TIC tienen la capacidad
de fortalecer a las comunidades para contribuir a su propio
desarrollo a la vez que reducen las diferencias económicosociales
y que contribuyen a la creación de una riqueza local
duradera; y como resultado, contribuyen a lograr objetivos
de desarrollo más amplios. Esto será posible
cuando todo ciudadano, sin excepción, obtenga acceso
a las herramientas y redes del nuevo sistema de comunicación
mundial.